Análisis de Patricio Altamirano Arancibia | 19 de diciembre de 2025
Desde el mismo lunes 15, un grupo de mis amigos me presionaban para que publicara mi análisis de inmediato. Yo he preferido esperar. Les decía: «Lean los datos desde el padrón, desde el 100%».

He esperado este tiempo prudencial para que algún análisis dijera lo que las cifras gritan: que los que están con Kast son solo el 46% y que son más los que están contra él. Como eso no ocurrió, asumo ese rol y lo digo con claridad: Kast ganó con mayoría relativa, no con mayoría absoluta. No hay victoria aplastante de Kast. 46% es menos que 54%.
En el país real, el «Jaranazo» y el Rechazo Cívico sumados tienen más fuerza que él. Numéricamente, han triunfado las fuerzas antiderecha.
Incluso en su discurso de victoria, hemos visto a un Kast que ha moderado aún más su narrativa. Como buen germano, él sabe que el 46% es solo el 46%; entiende perfectamente que el poder simbólico de la banda presidencial no elimina la fragilidad de su base frente al resto del país.
Es imperativo que la izquierda y la derecha vuelvan a la antigua rigurosidad de la ciencia de la estadística. Realizar análisis basándose únicamente en los «votos válidos» es un ejercicio de autoengaño que invisibiliza deliberadamente al Rechazo Cívico de 3.305.808 ciudadanos. Omitir este 21% constituye una estrategia de bombardeo informativo diseñada para que el elector ignore la magnitud de la desafección social. Así es como la clase dominante ejerce su hegemonía sobre la narrativa pública: operando con una impunidad estadística que busca normalizar la exclusión.
1. La Aritmética del Chile Real: Por qué el 54% es la mayoría
La lectura oficial se basa en la ficción de los votos emitidos, pero si analizamos el Padrón Total (15.779.102), la realidad es inapelable:
· El Bloque de Kast (46%): Representa a quienes optaron activamente por el proyecto de la derecha radicalizada. Estos suman 7.254.850 que es una minoría frente al total del país.
· Las Fuerzas del «No» (54%): Este bloque suma el 33% del «Jaranazo» (oposición activa de izquierda) y el 21% del «Rechazo Cívico» (nulos, blancos y abstención consciente). Estos suman 8.524.252 son mayoría absoluta.
Sumar la oposición activa con la impugnación sistémica nos entrega el volumen total del país que no otorgó su consentimiento al nuevo gobierno. 54% (8.524.252) es más que 46% (7.254.850). Por eso sostengo que no hay victoria aplastante de Kast; él no llega a La Moneda con un mandato nacional absoluto, sino con una mayoría relativa en un país fracturado.
2. El Factor Irremontable: La Derecha Radicalizada
El bloque Kast-Kaiser-Matthei cimentó su victoria sobre una base de 6.5 millones de votos. Su triunfo final representa el 46% del padrón total. Esta cifra revela que el nuevo gobierno nace en minoría social. El 54% del país real no validó el proyecto republicano. Kast logró consolidar al Partido Republicano sobre el pacto tradicional de la derecha, pero su moderación discursiva actual es el reconocimiento tácito de que no conquistó la voluntad de la mayoría nacional.