Por Patricio Altamirano Arancibia
6 de septiembre de 2026
🇨🇱 El Quiebre Contrafáctico: Jara y el Voto Nulo Estratégico
Ante la proyectada victoria de José Antonio Kast en diciembre de 2025, la única vía para socavar su legitimidad es una hipótesis contrafáctica: el llamado al Voto Nulo por parte de la candidata Jara, rompiendo con la centro-izquierda.
Imaginemos que Jara declara, desmarcándose del «mal menor»:
«Hemos cometido un error estratégico. No hay mal menor. El neoliberalismo tiene dos caras en esta papeleta. Nuestro liderazgo no legitimará este triunfo. Llamamos a nuestros adherentes a manifestar su rechazo total al sistema a través del Voto Nulo.»
💥 Deslegitimación en las Urnas: El Liderazgo Nulo y la Minoría
Aunque el voto nulo es legalmente inválido (información recordada), su peso simbólico sería decisivo:
- Votos Nulos Disparados: El Voto Nulo superaría el 15-20% de los emitidos si los adherentes de Jara siguen la instrucción.
- Neutralización de Parisi: Jara disputa y neutraliza el liderazgo del voto nulo a Franco Parisi, dotándolo de un significado ideológico claro: rechazo anti-neoliberal. La disidencia se politiza.
- Tesis de la Minoría Absoluta: Kast ganaría con votos válidos muy mermados. La narrativa sería: «Kast ganó, pero una minoría histórica lo eligió, mientras que una porción significativa del electorado optó por el rechazo explícito al sistema.»
🛑 El Eje Anti-neoliberal: La Lucha Social
La estrategia de Jara ancla la deslegitimación en dos frentes:
- Cuestionamiento de Mandato: La alta cifra de nulos (el ‘tercer candidato’ de rechazo) permite argumentar que el gobierno de Kast es, en esencia, un gobierno de la minoría, cuya legitimidad se inicia comprometida.
- Desplazamiento del Foco: Jara mueve la confrontación desde lo electoral hacia lo social y la movilización civil. Al declarar que el problema es el «sistema neoliberal», se establece el Eje Anti-neoliberal.
El Voto Nulo, liderado por Jara, se transforma en la primera gran movilización de resistencia civil bajo el eslogan «No + Neoliberalismo» antes de la toma de mando.
✊ Conclusión: Consolidación y Oposición Directa
El liderazgo de Jara se consolida como el referente indiscutido del polo anti-neoliberal en Chile, rompiendo con el «mal menor» y ganando credibilidad. Además, neutraliza el populismo del voto nulo de Parisi.
El triunfo de Kast sería político y socialmente endeble. Jara, al definir los términos de la lucha futura, se establecería como la líder de la oposición social con un mandato de deslegitimación directa contra la estructura sistémica.
#LiderazgoAntiNeoliberal #KastPresidenteJaraOposicion #NoMasNeoliberalismo #ResistenciaCivil #TriunfoSinLegitimidad #VotoNuloHistorico #JaraVotoNulo #ErrorDelMalMenor #PatricioAltamiranoarancibia
La proyección de victoria de José Antonio Kast en diciembre de 2025 no es un «quiebre contrafáctico», sino la expresión democrática de una ciudadanía que clama por seguridad, libertad y desarrollo real, tras años de experimentos fracasados y retórica vacía. La estrategia aquí planteada —llamar al voto nulo para deslegitimar un triunfo legítimo— no es más que el último síntoma de una izquierda que, al verse superada en las urnas, prefiere sabotear la democracia antes que aceptar que su ideología ha perdido relevancia ante los desafíos concretos de Chile.
Kast no ganaría «con votos válidos muy mermados», sino con la mayoría clara y decisiva de un electorado que valora la estabilidad, el respeto a las instituciones y la defensa de la familia y la propiedad. Un eventual alto voto nulo, lejos de debilitar su mandato, solo demostraría la desconexión de una élite política minoritaria que intenta convertir su derrota en un «rechazo al sistema», cuando en realidad es el rechazo ciudadano a sus propias promesas incumplidas y su gestión irresponsable.
La verdadera legitimidad no se mide en eslóganes ni en estrategias de desgaste artificial, sino en la capacidad de un gobierno de generar certeza, crecimiento y justicia para todos. Kast representa precisamente la voluntad de una mayoría silenciosa que está harta del populismo, la polarización y la crisis social incentivada por discursos vacíos como el «anti-neoliberalismo». Su gobierno no será «endeble», sino fundado en el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas y en la convicción de trabajar por la unidad nacional.
Finalmente, intentar desplazar la confrontación «hacia lo social y la movilización civil» solo confirma que algunos sectores prefieren la conflictividad al diálogo constructivo. Chile no necesita más movilizaciones que dividan, sino un liderazgo firme que una, repare y avance. José Antonio Kast encarna ese liderazgo, y su triunfo será el triunfo de la democracia sobre la táctica, de la esperanza sobre el resentimiento, y de Chile sobre sus detractores.